| CAMINO A LA REVOLUCION 4 (1982) |
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| Monday, 24 March 2008 03:06 | ||||
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LA HISTORIA CONFIRMA EL ANALISIS COMUNISTA Este documento fue originalmente publicado por el Partido Laboral Progresista (PLP) en el 1982. Desde entonces, el Muro de Berlín cayó. La Unión Soviética desapareció, e igual que sus aliados en Europa Oriental, ya no usan la etiqueta del socialismo, y se han convertido en países abiertamente capitalistas. Las condiciones de los trabajadores en esos países han ido de mal en peor. Han estallados guerras en, Chechenia, Georgia y otras antiguas repúblicas soviéticas. El racismo, sexismo, el desempleo y todos los otros males del capitalismo se han multiplicado . La lucha por el comunismo, descripta en el Camino a la Revolución IV, es hoy más que nunca un asunto de vida o muerte para los trabajadores desde Moscú a Washington, desde México a Lagos, desde Beijing a Londres. A pesar de que los capitalistas lo niegan, el comunismo está vivito y coleando en el Partido Laboral Progresista. En 1848, Karl Marx escribió en El Manifiesto Comunista, "Un fantasma recorre a Europa, el fantasma del comunismo". Tenia razón. Hoy en día acecha a los capitalistas del mundo. La lucha entre los capitalistas y los trabajadores ha dominado el último siglo. Bajo el liderato de comunistas, los trabajadores han logrado sus mayores avances, como durante la revolución rusa del 1917 y la china del 1949.Aunque el capitalismo ha sido restaurado en Rusia y China, el "fantasma del comunismo" todavía acecha a los capitalistas. La batalla entre patronos y obreros ruge por doquier. Para sobrevivir, el capitalismo, el sistema racista y explotador de los patronos, debe explotar a todos los trabajadores y debe superexplotar a algunos sectores de la clase obrera. Esta sed del máximo de ganancias arrecia la opresión de los obreros en cada país. Aún en una nación muy industrializada, como los EE.UU., los obreros sufren el desempleo masivo, el racismo y hasta la esclavitud. El gobierno patronal hostiga a los obreros inmigrantes indocumentados, deporta a miles y apresa a otros miles en campos de concentración. Millones de obreros sufren hambre y miseria. Millones viven en arrabales, en apartamentos destartalados llenos de ratas y cucarachas. En E.U., millones de jóvenes, especialmente los negros, latinos, asiáticos e indígenas están desempleados. Millones de estos jóvenes nunca hallarán empleos en una sociedad capitalista. En E.U., la construcción de cárceles es una de las industrias que más crece. Uno de cada tres hombres negros entre 20 y 30 años son víctimas del racista sistema judicial --o están presos, en libertad bajo palabra, etc. Los obreros ancianos son tirados a la calle como basura cuando ya no tienen valor para sus patronos. El capitalismo no ha sido capaz de proveer las necesidades básicas de la vida para miles de millones de obreros por todo el mundo. Como todos los ladrones, los capitalistas no respetan honra entre sí. Siempre se pelean entre ellos. En el pasado siglo, los gobernantes de EE.UU. han estado saqueando el mundo. Pero ahora pierden terreno. Los capitalistas de Europa Occidental y Japón, ahora amenazan a sus miles de millones robados y a su imperio. Esta pelea canina que conducirá a la III Guerra Mundial ya produce guerras más pequeñas por todo el mundo. Para hacer que los obreros, soldados, estudiantes y otros sigan sus planes de guerra, los gobernantes imponen el fascismo por todo el mundo. En los Estados Unidos, como por todo el mundo, los codiciosos patronos arrebatan a los obreros muchas de las reformas que han conseguido con tantas luchas. Los gobernantes esperan de esta manera acumular miles de millones más para fortalecer su maquinaria militar. Los capitalistas han convertido al mundo en un campamento armado para que cada uno pueda mantener sus ganancias, o obtener el máximo de ganancias. Para ganar más dinero, estos patronos lucharán hasta la ultima gota de nuestra sangre. La única solución es la revolución comunista bajo las banderas del PLP. De lo contrario, debemos aceptar interminables guerras capitalistas y la opresión. El capitalismo significa la ruina de nuestra clase, de nuestras familias, de nuestros amigos. Sólo el comunismo mundial ofrece a los trabajadores, soldados y estudiantes una alternativa a la miseria del capitalismo. EL PLP LUCHA POR LA IGUALDADNuestro Partido lucha por una sociedad comunista de igualdad bajo la dictadura del proletariado. El capitalismo es la dictadura de los patronos, quienes mantienen el poder por medio de sus Partidos políticos, sus policías, sus tribunales y sus Ejércitos. Pretenden ser democráticos, pero su "democracia" es un fraude. Dicen que el voto secreto es la cima de la democracia. Pero en los EE.UU., todos los partidos, excepto el PLP, representan a los capitalistas. Para los obreros, las elecciones significan tirar una moneda al aire y "cara, perdemos, cruz, ellos ganan". La idea de que los patronos van a ceder su poder pacíficamente es un mito. Nunca permitirán perder su poder con el voto.Bajo las banderas de su partido comunista revolucionario, la clase trabajadora debe armarse y luchar para ganar el poder político. Luego que el Partido haya dirigido la toma del poder, la clase trabajadora debe permanecer armada. Para tomar y mantener el poder, la clase trabajadora debe crear su propio Ejército rojo. Luego de que los obreros logren la emancipación política en un área, los patronos y sus agentes en esa área, y por otras partes, intentarán recuperar el poder. Los obreros necesitan este Ejército rojo para tomar la ofensiva contra los patronos y aplastarlos. Cuando las milicias obreras, que existirán por todas partes para defender la revolución, necesiten ayuda, el Ejército rojo la proveerá. El Ejército rojo de un área donde los obreros tengan el poder también ayudará a los obreros que luchan por la revolución en otras áreas. Al extenderse el comunismo por todo el mundo, y al desaparecer las clases sociales, disminuirá la necesidad de la violencia obrera contra sus enemigos capitalistas, y la necesidad del partido obrero. Este desarrollo corresponderá al colapso de los capitalistas y sus ideas. Cuando los obreros y los principios comunistas gobiernen todo el mundo, cuando se extingan las fuerzas capitalistas, desaparecerá la necesidad de la violencia obrera. Queremos una sociedad donde los trabajadores controlen todo para beneficio de la clase obrera del mundo. Una sociedad donde cada obrero y obrera sea entrenado para defender los intereses del prójimo en vez de caer en el egoísmo de "que viva yo y que se embrome el mundo", como indoctrina el capitalismo. Queremos una sociedad donde por medio de la auto evaluación y la crítica uno corrija sus errores y se convierta en mejor persona. Queremos una sociedad que barra con el racismo, el sexismo, el anticomunismo y actitudes antiobreras. Queremos una sociedad que barra con el narcotráfico que arruina nuestra juventud. Queremos derrotar la religión, la cual sólo sirve los intereses de los gobernantes, quienes la usan para mistificar a los trabajadores para que las condiciones sigan como están. Queremos una sociedad que corrija o castigue la conducta capitalista. Necesitamos la democracia comunista, basada en el centralismo democrático, o sea en la crítica y autocrítica de lo que hacemos y no hacemos. Luchamos para derrotar la conducta anticolectiva y a ayudarnos mutuamente a convertirnos en mejores comunistas. La "democracia" de los capitalistas significa "hacer lo tuyo". presuntamente cada persona tiene libertad de hacer lo que él o ella quiera. La "libertad de palabra" del capitalismo en verdad protege la porquería racista y el anticomunismo. La "libertad" capitalista significa que los patronos tienen libertad de jodernos a todos. Sólo los patronos tienen libertad bajo la sociedad capitalista --libertad de emplearnos y despedirnos, libertad de pillaje y exterminio, de hacernos pasar hambre, de hacer guerras contra otros pueblos. Todo lo contrario, el centralismo democrático comunista bajo el cual operamos estimula la discusión abierta para lograr lo que en verdad defienda los intereses de los trabajadores. No permitiremos libertad de explotar obreros. El papel de una dirigencia centralizada es importante dentro del Partido, y dentro de la sociedad luego de la revolución. Esa dirigencia es clave porque la clase obrera necesita un cuartel general que coloque la victoria del comunismo por encima de todo, y que luche para hacer que el Partido sea el dirigente de la sociedad. Luego de que la dirigencia garantice entre todo la discusión abierta de una política, todos los militantes del Partido deben desarrollar la disciplina para aceptar la decisión colectiva y poner en práctica la decisión colectiva. Hasta quienes están en desacuerdo deben seguir esa disciplina. El esfuerzo para poner en práctica las decisiones del Partido debe ser unificado por todas partes. Luego, podremos ver claramente lo correcto o erróneo de las decisiones, y si fuese necesario, hacer ajustes o descartarlas. De esta manera, tanto los puntos de vista de la mayoría como de la minoría serán escuchados seriamente.. EL PARTIDO COMUNISTA DEBE DIRIGIR LA SOCIEDADDurante el proceso para tomar, controlar y expandir el poder revolucionario, los trabajadores sólo necesitan un partido, el Partido Comunista. Antes y durante la revolución, decenas de millones de trabajadores, soldados y estudiantes se unirán a ese Partido o lo respaldarán. Sólo un Partido con esa gran base puede dirigir la revolución exitosamente. Luego de la revolución, los trabajadores y sus aliados no tendrán necesidad de un gobierno separado del partido, ya que ese gobierno o sólo repetirá lo que hace el partido masivo de los trabajadores, o representará a los enemigos del comunismo. Un gobierno que repita lo que hace el Partido es engañoso e inútil. Y los trabajadores nunca más deben compartir el poder con sus enemigos de clase. Proponemos que luego de la revolución, el Partido -- formado por decenas de millones de trabajadores --dirija la sociedad.Como ya mencionamos, los trabajadores del mundo hicieron grandes avances con las revoluciones en la antigua Unión Soviética y China. También mencionamos que esas revoluciones, que habían establecido el socialismo, hoy han sido revertidas, y China y Rusia son sociedad capitalistas con nuevos patronos. Marx y Lenin describieron al socialismo como la etapa inicial del comunismo. Estos grandes revolucionarios dudaban que la clase trabajadora podría avanzar inmediatamente desde el capitalismo al comunismo. Ellos y otros creían que era necesario hacer grandes concesiones al capitalismo y las ideas capitalistas, para poder ganar a suficiente gente a la revolución socialista. Pensaban que el socialismo a la larga conduciría al comunismo. ABOLIR LA ESCLAVITUD ASALARIADALa mayor concesión al capitalismo fue el mantenimiento del sistema salarial. Bajo el socialismo, cada trabajador recibía un salario. Tu trabajo determinaba tu salario. Los profesionales ganaban más que quienes hacían trabajo manual. Entre los trabajadores manuales, los llamados especializados recibían más que los no especializados. ¿Suena eso familiar? El motivo tras estas desigualdades fue la creencia equivocada de que muchos trabajadores tenían que ser sobornados para producir.Las diferencias salariales fortalecieron la producción de mercancías --la producción por ventas, por ganancias en vez de por lo que la sociedad usa o necesita. Las mercancías nunca podían ser distribuidas de acuerdo a la necesidad colectiva porque algunos trabajadores tenían un poder adquisitivo mayor que otros. No importa lo bien intencionada que sea la planificación de la sociedad, el sistema salarial forza a cada trabajador a pensar en términos egoístas por su trabajo. Sólo el comunismo puede cambiar eso. El comunismo abolirá la esclavitud asalariada. En la sociedad comunista, el principio de "a cada cual según su necesidad" será tan básico como el principio del capitalismo "cada quien por cuenta propia". Los niños comprenderán eso desde que se despierten sus sentidos. Bajo el comunismo, el principio de trabajo será: "de cada cual según su dedicación". La gente trabajará porque querrá hacerlo, porque sus hermanos(as) de clase por todo el mundo necesitan su trabajo--como cuando combatimos en guerras revolucionarias, no sólo para nosotros mismos sino para beneficio de nuestra clase. Compartirán el proceso de decisión, incluyendo las distribución de bienes y servicios según las necesidades de la sociedad. Compartirán la escasez y la abundancia. Si hay egoísmo--y habrá alguno--el Partido luchará políticamente para vencerlo, si fuese necesario, o castigarlo. Sin embargo, la base cotidiana del individualismo--el sistema patronal--tendrá que ser abolido. El establecimiento inmediato de un sistema de distribución comunista posibilita un Partido de nuevo tipo, y una nueva relación entre el Partido y el resto de la población. La distribución comunista elimina el incentivo material para el surgimiento de nuevos patronos corrompidos por todas clases de privilegios. Los funcionarios del Partido y del gobierno, trabajadores especiales o artistas ya no recibirán más dinero por un trabajo que es supuestamente "más importante". El trabajo que uno haga no tendrá que ver con lo que uno reciba. La gente recibirá lo que necesita, dentro de los limites de lo que todos puedan producir. El pagar según el trabajo que se haga es contradictorio al comunismo. La eliminación de los salarios causa la base social para que desaparezcan los privilegios especiales y una nueva clase de explotadores. Por primera vez en la historia, los trabajadores recibirán una porción justa de la riqueza de la sociedad, no importa el trabajo que hagan. El comunismo abolirá las formas de trabajo sin uso social que ahora existen para lucro de los capitalistas. El comunismo no necesitará millones de abogados, vendedores, etc. Liberará a todo el mundo para realizar trabajo socialmente útil, que es la fuente de la verdadera creatividad. El capitalismo crea la ilusión de que son creativos las superestrellas degeneradas y la gente que vive jodiendo al prójimo. Los valores antiobreros del sistema patronal pervierten toda la cultura. La organización comunista de la sociedad requiere la dedicación activa de millones de trabajadores. El comunismo no triunfará al menos que la gente comprenda eso; y esté de acuerdo con eso y luche por su triunfo. El fin del sistema de esclavitud asalariada reducirá los problemas causados por el capitalismo entre los obreros. El racismo, uno de los grandes males del capitalismo, explota a un trabajador más que otro. Esta superexplotación, y las superganancias que saca, conduce a más opresión de cada trabajador. Hace un siglo, Marx dijo hace un siglo que el "obrero del piel blanca no será libre mientras el obrero de piel oscura siga en cadenas". En todas las etapas del proceso revolucionario, el Partido debe dirigir una lucha incesable contra todos los aspectos del racismo. Sin embargo, sólo una sociedad de igualdad social, que de fin a la esclavitud asalariada en el contexto de una fuerte lucha política e ideológica contra el racismo, puede aplastar ese mal de una vez por todas. Si no eliminamos privilegios el Partido comunista se degenerará. Las sociedades socialistas del pasado mantuvieron privilegios, los cuales se infiltraron en el Partido. Algunos miembros del Partido y muchos dirigentes vivían mejor que otros obreros. Esta práctica llenó a los trabajadores de cinismo, perpetuando la mentira anticomunista de los patronos de que todo el poder corrompe. Una sociedad comunista, en la cual millones de dirigentes y militantes del Partido vivirán y compartirán igual que todo el mundo, producirá un mejor Partido comunista. Ese Partido desarrollará las mejores relaciones posibles con todos los trabajadores. Estas relaciones, a la larga, estrecharán la brecha en la dedicación y habilidad política entre dirigentes, militantes y obreros en general. Los privilegios económicos en las sociedades socialistas del pasado mantuvieron las brechas creadas por el capitalismo entre el trabajo manual y el mental. Los hijos de los dirigentes del Partido, de profesionales y obreros especializados recibían educación universitaria. Esta práctica perpetuaba la desigualdad social. En una sociedad comunista, el centro de trabajo se convertirá en un centro de educación. Los estudiantes se convertirán en obreros, y los obreros en estudiantes. Los obreros tendrán muchas vocaciones, carreras, oficios-- en verdad más de una. Todo el mundo trabajará con sus manos y con el cerebro. SOLO EL COMUNISMO PUEDE ELIMINAR EL SEXISMOAl deshacernos del sistema de esclavitud asalariada, la sociedad también podrá barrer el sexismo, que sólo sirve al capitalismo. En una sociedad comunista, todo el mundo tendrá oportunidad, el derecho y el deber de trabajar. La explotación capitalista de las mujeres depende de la capacidad de los patronos de degradarlas culturalmente. Los patronos pueden pagar a las mujeres menos que a los hombres, y en el caso del trabajo doméstico (las llamadas amas de casa), no pagan nada. Sólo la destrucción del capitalismo y la lucha colectiva por obreros y obreras por el comunismo puede liberar a las mujeres de esta explotación especial. La revolución necesita el liderato comunista.Desde su fundación, el Partido Laboral Progresista ha luchado contra los retrocesos de los principios del marxismo-leninismo, especialmente la práctica de unirse con "capitalistas menos malos", generalmente llamados "liberales". Todos los patronos quieren mantener al capitalismo: por lo tanto, todos los patronos, sean liberales o conservadores, son enemigos de la clase obrera. LOS COMUNISTAS SOMOS INTERNACIONALISTASLos comunistas somos internacionalistas y nos oponemos al nacionalismo. Con su nacionalismo, los patronos quieren que los obreros respeten las fronteras creadas por la burguesía. Estas fronteras son artificiales; existen para dividir a los obreros y mantener a diferentes grupos patronales en el poder.Los trabajadores no necesitan fronteras. Los obreros en una parte del mundo no son diferentes o mejores que los obreros en otra parte. El nacionalismo crea lealtades falsas. Los obreros deben ser leales sólo a otros trabajadores, nunca a un capitalista. Apoyamos la consigna revolucionaria de "¡Obreros del Mundo, Unámonos!" Nuestro Partido es multirracial; sus militantes provienen de países de todo el mundo. Todos estamos unidos en la lucha por la revolución y la dictadura del proletariado. Nuestra creencia es: Un solo mundo, una sola clase, un Partido. NO RETIRADAS DEL COMUNISMONuestros militantes y amigos no tolerarán más retiradas de los principios básicos del marxismo-leninismo, del comunismo. Marx fue el primero en probar que inevitablemente se desarrollaría una sociedad comunista de igualdad social. La historia muestra que no hay necesidad de retroceder de la meta del comunismo. Los patronos quieren que creamos que el comunismo ha fracasado. Sólo el capitalismo ha fracasado.Los patronos usan los ejemplos de los países capitalistas como Rusia, China y Europa Oriental para desacreditar al comunismo. Cínicamente pretenden que estos retornos fascistas al sistema capitalista se debieron al fracaso del comunismo. Los patronos odian al verdadero comunismo con rabia porque le temen más que a cualquier otra cosa. Cada concesión hecha por los comunistas al capitalismo terminó en desastre. La historia prueba que los obreros quieren una vida libre de la explotación capitalista, y aunque los patronos no lo quieran creer, los obreros lucharán hasta la muerte por esa sociedad. Los obreros necesitan la revolución comunista, no quieren reformar al capitalismo. Nuestras propias experiencias nos han mostrado que el capitalismo no puede ser mejorado. Debe ser destruido. Desde las cuevas de Yenán en China a la batalla de Stalingrado en la antigua URSS, los obreros han probado que lucharán y trabajarán unidos en un estilo comunista. Tendremos que reconstruir una sociedad severamente estropeada por una tercera guerra mundial. ¿Por qué debemos preservar los males del capitalismo en el proceso de reconstrucción del mundo? Nuestro Partido tiene confianza en los obreros. Sin embargo, hemos sido muy tímidos en propagar las ideas y prácticas comunistas entre los trabajadores. Algunos de nosotros seguimos con ilusiones en el capitalismo o nos hemos dejado engatusar por el cinismo de los patronos. Los patronos pretenden que la "naturaleza humana" no puede ser cambiada. Con eso quieren decir que los obreros sufrirán el capitalismo para siempre. Los patronos creen que el instinto humano es capitalista, que todo el mundo nace egoísta, y que la naturaleza determina la riqueza y la pobreza. Estas ideas son falsas y malvadas. Por siglos, los obreros han luchado por el bien social, y lo han compartido. Docenas de millones buscan el comunismo. Eso hace temblar a los capitalistas. CONVERTIR AL PLP EN UN PARTIDO DE MILLONESPara dirigir una sociedad comunista, el Partido debe ganar a millones de trabajadores a su fila y desarrollar vínculos cercanos con millones más. Debemos comenzar ya a construir una base política entre todos los trabajadores. En el curso de la batalla revolucionaria millones de trabajadores, soldados y estudiantes vendrán al lado del comunismo. Cuando triunfe la revolución y sus ideas comunistas, el Partido ya habrá ganado a millones a iniciar una sociedad comunista, sin concesiones al capitalismo.El crecimiento de un Partido comunista obrero y masivo requiere mucho más que la distribución de volantes. Requiere batallas organizativas, grandes y pequeñas, contra todas las injusticias de los capitalistas. Dentro de esas batallas, debemos llevar al frente las ideas y metas revolucionarias. El organizar para la revolución significa educar a las masas de obreros, soldados y estudiantes con las ideas comunistas. Para agitar exitosamente, para librar y ganar batallas, para educar a la gente políticamente, debemos conocer muy bien a los obreros. Debemos construir relaciones prolongadas que puedan conducir a la transformación total de la mayoría de individuos, incluyéndonos nosotros, al convencernos de que ya no podemos vivir como antes, que ya no podemos tolerar el capitalismo. Para que nuestro Partido pueda barrer al capitalismo mundial, y evitar que los comunistas hagan concesiones a los capitalistas, debemos tener confianza en la clase obrera internacional, y la clase trabajadora internacional debe tener confianza en su Partido revolucionario. Esta confianza mutua sólo se desarrollará por medio de luchas de clases y debates políticos prolongados. Millones de trabajadores comunistas, viviendo y trabajando en una sociedad de igualdad social, nunca permitirán el retorno del capitalismo. A lo que más le temen los capitalistas es al fantasma del comunismo, el cual seguirá acechándolos hasta destruirlos. Sólo el crecimiento del Partido revolucionario puede asegurar el futuro de la clase obrera internacional. Nuestro Partido no es una sociedad secreta. El PLP está abierto a todos los trabajadores, soldados y estudiantes. ¡Únetenos!
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Progressive Labor Party (PLP) fights to smash capitalism -- wage slavery. While the bosses and their mouthpieces claim "communism is dead:" capitalism is the real failure for billions all over the world. Capitalism returned to the Soviet Union and China because socialism failed to wipe out many aspects of the profit system, like wages and division of labor.
Capitalism inevitably leads to wars. PLP organizes workers, students and soldiers to turn these wars into a revolution for communism -- the dictatorship of the proletariat. This fight requires a mass Red Army led by the communist PLP.
Communism means working collectively to build a society where sharing is based on need. We will abolish work for wages, money and profits. Everyone will share in society's benefits and burdens.
Communism means abolishing racism and the concept of race.
Communism means abolishing the special oppression of women workers.
Communism means abolishing nations and nationalism. One International working class, one world, one Party.
Communism means the Party leads every aspect of society. For this to work, millions of workers -- eventually everyone -- must become communist organizers. Join Us!